By hola | Published | No Comments
Los monstruos están de vuelta, y no sólo en el gobierno, sino en las instituciones que se supone imparten justicia… Monstruos siempre han existido, pero ninguno tan icónico y fascinante como el famoso Frankenstein de la escritora Mary Shelly.

Para ser honesto no soy muy dado a ver filmes de horror y menos de criaturas sobrenaturales, prefiero leer estas historias a verlas en filmes, sobre todo por los efectos de sonido que siempre espantan y alteran a uno más de lo que realmente sucede. Como les decía, al principio estaba un poco renuente a ver el filme “Frankenstein” de Guillermo del Toro, sin embargo, mi hermano, que tiene buen gusto me convidó a verle, y la experiencia fue bastante diferente a lo que pensaba. Regularmente concebimos a Frankenstein como aquel personaje de los tornillos en el cuello, las rondanas en las rodillas, la cabeza cuadrada y unos alambres agarrando las quijadas. Ese Frankenstein fue un clásico del cine hecho por Boris Karloff, uno de los grandes actores de la época del Hollywood antiguo.
El Frankenstein del filme de del Toro -nominado para varios premios- es un tipo diferente al que nosotros tenemos en la memoria y las lecturas. Esta es una criatura bastante humanizada, perceptiva e inteligente. Un monstruo que aprende a hablar por sí mismo, que aprende a descubrir la esencia humana de la agresión, la violencia, el odio, el terror por supuesto y el miedo. Las analogías saltan por si solas: ¿acaso este Frankenstein se refiere a la Inteligencia artificial que ha llegado a nuestras vidas y amenaza con ser una verdadera pesadilla para el futuro de los humanos? ¿Acaso es el robot del futuro, el que desplazará a los hombres de sus trabajos y de sus profesiones y dejará millones de gente desempleada? ¿O acaso es sólo la representación del capitalismo agónico convertido en un monstruo? A saber… a lo mejor algo peor que nos espera en la ruta.
El filme está dividido en dos partes: la experiencia de Víctor, el doctor obsesionado con la muerte, o la resucitación de la muerte para la vida, o de la vida después de la muerte, o algo así. Víctor es hijo de un renombrado doctor de una familia de doctores, un padre muy exigente que forma a Víctor para ser doctor también. Un padre cruel que castiga a Victor con golpes y castigos frente a una madre que es una sombra pues no luce mucho, tomemos en cuanta que los tiempos eran masculinos y la mujer era una sombra que caminaba atrás del esposo. Los Frankenstein son una familia estricta, de renombre y dinero.
Victor resulta una eminencia, un estudiante destacado en la escuela que, en lugar de enfocarse en salvar la vida, como el padre, se enfoca en lo opuesto, en la muerte. Se pregunta: ¿qué tal solucionar el problema de la muerte? ¿Por qué no considerar a la muerte como una enfermedad? Entonces el doctor se pregunta: ¿por qué no regresar a la gente de la tumba? Así es como experimentando logra lo imposible, crear un ser viviente de gente muerta, un ensamble. Lo que nos queda claro, es que este monstruo es la creación de alguien con poco respeto por el proceso de la vida, un hombre egocéntrico y deshumanizado que afirma que podemos volver de la muerte.

La segunda parte del filme se centra en la historia de la criatura desde su nacimiento hasta la muerte de su “padre”. Atado con grilletes y cadenas al sótano, la criatura se descubre odiada por su creador y despreciada pues de acuerdo con su opinión no alcanza los cánones de inteligencia con los que fue diseñado. Víctor reacciona con vergüenza ante aquella su creación a la que para ese punto considera aberrante y decide darle muerte… pero a la muerte no le puedes dar muerte. Después de escapar del incendio provocado por Víctor, este ser que de pronto se encuentra con vida en un mundo inhóspito que sencillamente lo rechaza dado su apariencia. Un mundo diferente, y frío donde él es un extranjero. Viviendo a escondidas el monstruo empieza a estudiar a la gente con la que se encuentra y obtiene los diferentes datos del humano, o las facetas del ser, aunque también observa el odio, el amor, el desprecio, la violencia, y la muerte por supuesto… Algo que no puede alcanzar pues es eterno, esa es su condición, ese es su castigo, la maldición impuesta por su creador… La venganza.
El desenlace del filme es justamente la persecución del monstruo contra el doctor Victor a quien decide darle cacería. Creador y creación, ¿quién es realmente aquí el monstruo?
La película cuenta con todos los elementos que a Guillermo del Toro gustan, como son el manejo del tiempo, de los grandes espacios, de las construcciones góticas y oscuras, de los temas mágicos y sobrenaturales. La fotografía del filme también es excelente y las locaciones por supuesto ni se diga, un buen filme para recibir el año nuevo y reflexionar sobre la existencia de la creación que después nos desprecia… O también de como la creación de un monstruo puede ser para siempre.
Dirigido y producido Guillermo del Toro. Basado en la obra Frankenstein de Mary Shelley. Con las actuaciones de Oscar Isaac, Jacob Elordi, Mia Goth y Christoph Waltz en los papeles principales. Distribuido por Netflix, 2025.
Alberto Roblest