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Con La Cocina VROCC, Veronica Robles amplía la misión de su centro para empoderar a emprendedores Latine

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Veronica Robles with her all-female mariachi band
Veronica Robles (al frente y al centro) con su banda de mariachi femenina (fotos cortesía de Robles)

Antes de fundar el Veronica Robles Cultural Center de East Boston, ella se dedicaba a la carrera de cantante de mariachi en la Ciudad de México.

Cuando ya era mayor y  se mudó a Estados Unidos, Robles llegó a East Boston, donde descubrió una población latine necesitada de su cultura. “Los niños estaban un poco perdidos,” ella dijo. “Me di cuenta de eso y empecé a ofrecer programas en los que pudieran aprender quiénes son y de dónde vienen.”

Eso fue hace más de una década. Desde entonces, el centro fundado por ella y su esposo, Willy López, se ha convertido en una organización que cuenta con empleados a tiempo completo y quienes sirven entre 400 y 500 niños al año, así como a los miembros de mayor edad de la comunidad.

El centro, también conocido como VROCC, ha establecido recientemente una nueva iniciativa llamada La Cocina VROCC, una incubadora culinaria en el barrio de Jeffries Point en East Boston. Decorado con colores vivos y artesanía latine, el lugar ofrece un espacio para que los participantes en el programa de Emprendimiento Cultural de VROCC desarrollen sus habilidades culinarias y vendan sus gastronomía al público.

Ribbon cutting for La Cocina VROCC

Con la comunidad latine de Eastie debajo una amenaza de ICE y por los altos costos de vivienda, que han obligado a muchos residentes a marcharse en los últimos años, Robles dijo que los programas culturales latines son muy importantes hoy en día.

Robles nos compartió la visión de VROCC para eliminar las barreras económicas a las que se enfrentan los latinos creativos, mientras fomentan una comunidades más sólidas basadas en el amor, el apoyo mutuo y el crecimiento económico.

¿Cómo ha evolucionado la organización desde que empezó?

Empezamos ofreciendo clases de danza y música para niños. Entonces empezamos a ayudar a sus familias, ofreciéndoles consejos y recursos porque querían abrir sus propios negocios.

En nuestros países de origen, normalmente tenemos una tiendita, un negocio desde casa o un trabajo extra, en casa o vendemos cosas pequeñas aquí y allá. Empezamos a crear un espacio donde atendíamos a esos ciudadanos que pedían consejos o información para abrir su propio negocio —  ya fuera una pequeña empresa, un taller de artesanía, fabricando accesorios hechos a mano y cosas así.

Students at the Veronica Robles Cultural Center

Luego empezamos a ayudar a los artistas a vender sus obras, a darse a conocer a audiencias más amplias y también a cobrar por ellas. Como soy artista, empecé a enseñarles cómo hacerlo. Les enseño a dónde ir y cómo prepararse para conseguir reservas y ser más profesionales. Así, podían tomar en serio su trabajo como artista. Ese componente se convirtió en una gran parte de lo que estábamos haciendo, fue entonces cuando lo ampliamos.

Ahora tenemos un espacio específico para ellos. Lo llamamos Programa de Emprendimiento Cultural Latino. Lo que hacemos ahora es impartir talleres a lo largo del año. Después, les ayudamos a vender o promocionar sus servicios a través de nuestros canales.

Otra cosa en que hemos ampliado es en la producción de eventos. Ahora seleccionamos y producimos nuestros propios eventos que atraen a mucha gente. Miles de personas vienen a los eventos. También colaboramos con nuestros socios para poner en marcha diferentes espacios. La gente viene a ayudar a la comunidad y a difundir el mensaje sobre lo que están haciendo. También tenemos un programa de radio que se emite por todo el estado.

¿Cómo se ocurrieron las ideas para el Programa de Emprendimiento Cultural Latino y La Cocina VROCC?

Group photo taken after the ribbon cutting for La Cocina VROCC

A través de la cocina, una de las ideas que hemos explorado es  hacer pop-ups de comida. Desde los chefs que quieren ser parte de la comunidad hasta los emprendedores que participan en los talleres, si tienen una idea, pueden probarla aquí. Pueden darlo a conocer para que la comunidad lo pruebe y compruebe el impacto que tiene su negocio en la comunidad.

Necesitamos obtener los permisos para operar la cocina, no solo para nosotros, sino también para los emprendedores que participan en el programa y de ahí crear una comunidad. A partir de ahí, queremos seguir fortaleciendo una comunidad, porque no se trata solo de hacer negocios, sino también de reunir a la gente.

¿Cuáles son los planes para este programa?

Estamos explorando la posibilidad de comprar el edificio. Creo que es importante para nosotros tener un lugar que no sea demasiado grande, pero lo necesitamos para poder continuar con nuestro trabajo a largo plazo. Si no pensamos a largo plazo, no podremos conseguir nuestro objetivo, que es garantizar que la cocina esté disponible para la comunidad. También creo que es importante tener un lugar cuando llegan tiempos difíciles y la gente no tiene suficiente para comer. El año pasado ofrecimos almuerzos gratis para la gente.

No hace falta vivir en la pobreza para atravesar una situación difícil. A veces las cosas simplemente pasan. A veces no tiene ningún sitio adonde  ir. Puedes estar buscando trabajo y no encuentras, y no tienes dinero para comprar comida, no puedes comer. Esas son las situaciones en las que me gustaría que La Cocina pudiera ayudar.

La Cocina es un lugar donde la gente puede reunirse y crear comunidad, y cuando lo necesiten, está ahí para ayudarles.

¿Cuáles son tus principales preocupaciones por la comunidad en este momento?

La vivienda. Aunque tenemos personal al que le pagamos, no podemos pagarle lo suficiente para que pueda pagar el alquiler. ¿Ya sabe a qué me refiero verdad? Tenemos mucho trabajo, pero no tenemos suficiente dinero para pagarles.

Perdí talento porque no podía pagarles lo suficiente. Se fueron a otros sitios, como restaurantes o trabajos de limpieza. Me gustaría que pudiéramos pagar más a los artistas o gestores culturales, pero es complicado. Es complicado mantener el equilibrio en sus vidas con eso.

… Si no tiene un hogar o no puede pagar el alquiler, no puede hacer nada más. Creo que esa es la mayor dificultad en este momento, no solo para nosotros, sino para todos.

¿Qué mensaje positivo querrías compartir con los inmigrantes latinos que están pasando por momentos difíciles?

Tenemos que mantener la calma. Cuando llega el estrés, tiene que relajarse y ver qué oportunidades hay a su alrededor. No, ¿cuál es el problema?, ya sabemos que hay un problema. Ahora, ¿cuáles son las oportunidades?

Siempre hay un problema, pero también una oportunidad. Mire a su alrededor, forma parte de una comunidad, únase a un grupo —ya sea deportivo, artístico o de voluntariado.

Tiene que formar parte de algo. Si pone voluntad y comparte su amor por su trabajo, por una actividad o por una causa, las personas a las que ayuda le devolverán el favor cuando lo necesite. Tiene que dar. Tiene que estar ahí. Porque, cuando lo necesite, la gente acudirá a usted.

…Mantenga la calma, manténgase firme, busque oportunidades, haga preguntas y acuda a sus representantes políticos locales. No es necesario que tenga papeles. Si los tiene, perfecto, pero no es obligatorio. Siempre habrá personas dispuestas a ayudar. Simplemente acuda y pregunte. Póngase en contacto con su concejal o diputado local. Siempre hay algún grupo comunitario. Únase a ellos.

Esta entrevista ha sido editada y resumida para mayor claridad.

Historia de Chabelli “Latina Bohemian” Hernandez

Editado por Findlay Drabant y Valerie Izquierdo

– Traducción de Sabrina Femino

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